Nacida en el siglo XVII, la Hacienda Oacalco evolucionó de un modesto trapiche a uno de los ingenios más emblemáticos de México.
Su acueducto monumental de 1789 y sus arcos son testigos de un pasado de esplendor. Hoy, sus muros centenarios preservan un legado de más de tres siglos que define la exclusividad de este desarrollo.
Entre 1948 y 1954, la Hacienda Oacalco vivió su etapa de mayor modernización tecnológica. Los icónicos "chacuacos" de piedra volcánica, basalto, tezontle y ladrillo de barro recocido, fueron sustituidos por las actuales chimeneas de concreto armado; proceso que también incluyó la actualización de nuevas calderas de vapor, consolidando la solidez industrial y la escala monumental que hoy distinguen a este legado histórico.
Del náhuatl Coatl (serpiente), calli (casa) y -co (en/lugar), su nombre original fue Coatlcallico. Con el tiempo, la pronunciación se simplificó a Coacalco y finalmente derivó en el actual Oacalco. Se traduce como "En la casa de la serpiente", una referencia a la abundancia de agua, vegetación, y la fertilidad que han definido por siglos a esta región de Morelos.
La "Casa Grande" o Casa Señorial, es la edificación mejor conservada de la hacienda. Su arquitectura de estilo neoclásico industrial, con su fachada principal, y su amplio portal de acceso que conecta a varios espacios destinados a oficinas administrativas, almacenes, bodegas y otros espacios de uso para obreros y empleados. Tras este portal, dos amplias escaleras simétricas conducen a la planta alta, la cual se organiza mediante un pasillo perimetral que rodea un patio interior de transición hacia un espacioso jardín con esbeltas y centenarias palmas reales.
En la planta alta se distribuían las habitaciones privadas de los propietarios y visitantes junto a áreas de servicios: cocinas, comedores y una capilla con su sacristía y habitación para el sacerdote. El diseño arquitectónico permitía que las funciones residenciales, administrativas y religiosas convivieran de forma autónoma dentro de un mismo recinto.
Hoy el color regresa a la Hacienda Oacalco con un proyecto de recuperación y restauración total que devolverá la vida a su majestuosidad preservada por siglos. A través de este rescate arquitectónico, la nobleza de sus materiales, sus espacios y el esplendor de sus jardines se transformarán en un exclusivo hotel de cinco estrellas. Este ambicioso plan incluye un desarrollo residencial-turístico adyacente al casco histórico de la hacienda, el cual ha sido formalmente autorizado y reconocido por el Gobierno y el Consejo de Inversiones del Estado como uno de los ocho proyectos estratégicos a ejecutarse a partir de 2026.
Te invitamos a ser parte de esta evolución, donde la historia no solo se recordará, sino que se vivirá en armonía con la modernidad. El futuro de la Hacienda Oacalco reclama su lugar como el nuevo referente de exclusividad en la región. Cruza el umbral de la historia y conoce los detalles de nuestra próxima transformación a través del Plan Maestro Hacienda Oacalco, el desarrollo inmobiliario más relevante y prometedor en el estado de Morelos.